Lección de Escuela Sabática de Maestros

Enseña a tu clase  |  Bosquejo de la Lección  |  Resumen   |  Paso 1: Motiva   |  Paso 2: Explora  |   Paso 3: Practica  |  Paso 4: Aplica

El sábado enseñaré...
Texto Clave:
1 Corintios 13:13

Enseña a tu clase a:
Saber que Dios es amor y que Jesús es la máxima expresión de ese amor.
Sentirla diferencia entre el amor humano y el amor divino abnegado y que abarca todo.
Hacer que se manifieste el amor de Dios en nuestras vidas mediante Cristo.

Bosquejo de la Lección

I. Necesidad de amar (Gén. 1:26)
A. Una paráfrasis de la Biblia traduce este texto así: “Hagamos seres humanos [...] que reflejen nuestra naturaleza”. Por cuanto reflejamos la naturaleza de Dios, y siendo que Dios es amor, nosotros deberíamos reflejar este amor mediante nuestros actos. ¿Cómo podemos hacer esto en nuestras vidas?
B. Como seres humanos, todos tenemos la necesidad de amar y de ser amados. ¿En qué se diferencia el amor de Dios del amor de otros seres? ¿Puedes reemplazar el uno con el otro? ¿Por qué sí o por qué no?
II. Experimentar el amor (1 Juan 3)
 A. El amor extraordinario de Dios se destaca en todas las Escrituras. La Creación, el don del sábado, el plan de salvación y el Espíritu de Profecía, todos afirman la naturaleza amante de Dios. Comenta maneras específicas en que has experimentado el amor insondable de Dios.
B. El don de la vida eterna es la demostración máxima del amor. ¿Qué otros ejemplos existen del amor de Dios?
III. Reflejar el amor (Mat. 22:35-40)
Nuestra reacción al amor de Dios debería ser el amor hacia los demás. Esto puede ser difícil de hacer en un mundo lleno de pecado. ¿De qué manera puedes reflejar mejor el amor de Dios?

Resumen

Dios es amor. Cuando permitimos que Cristo permanezca dentro de nosotros, este amor se revelará en nuestras vidas.

CICLO DE APRENDIZAJE

PASO 1: ¡Motiva!

Concepto clave para el crecimiento espiritual:
El amor es el atributo que define a Dios. Todas las acciones de Dios, desde la Creación hasta la Redención, son motivadas por su amor abnegado e incondicional por nosotros.
Solo para los maestros: En esta lección, nos concentramos en el amor de Dios hacia nosotros. Ayuda a tus alumnos a comprender la importancia central del amor en nuestras relaciones con Dios y en nuestra vida cristiana. ¿Cómo podemos reproducir el amor de Dios en nuestras relaciones con otros?
Celso, uno de los muchos críticos en la antigüedad tanto de los cristianos como del cristianismo, escribió irónicamente: “Estos cristianos se aman mutuamente antes de conocerse”.–Ketcherside: In the Beginning. Celso encontraba al amor cristiano como absurdo. ¿Cuánto más absurda sería para Celso la idea de que Dios, aunque ya nos conoce y sabe que no somos dignos de ser amados, nos ama de todos modos?
Considera: Como sugiere la cita de Celso, probablemente hay tantos conceptos diferentes del amor como hay personas. Pide a cada miembro de tu clase que defina lo que significa el amor y que den un ejemplo. ¿Cómo se comparan estas definiciones con el amor de Dios por nosotros? ¿De qué modo nos ayudan a comprender mejor el amor de Dios?

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: La Biblia dice que Dios es amor y que el amor es el mayor de todos los dones espirituales. Sin él, los otros no significan nada. No obstante, algunos de nosotros encontramos que es difícil definir el amor. En cambio, preferimos concentrarnos en cosas que son menos problemáticas. Pero ¿por qué es tan importante definir el amor, aunque sea lo que nos resulte posible definir? Analiza tu respuesta.
Comentario de la Biblia
Panorama general: En 1 Corintios 13, se nos revela que el amor es la fuente de todo lo que es importante en la vida cristiana. En cierto modo, esta vislumbre tiene implicaciones que más bien nos acobardan cuando las pensamos en detalle: Aunque tenemos el control sobre la mayor parte de las cosas que hacemos, no podemos obligarnos a amar. Como sucede con nuestra salvación, nuestra capacidad de amar y de ser amados es un acto de la gracia de Dios.
I. “El mayor de ellos”
(Repasa con tu clase 1 Cor. 13.)
Al comentar acerca de la importancia del amor, Pablo lo compara con el don de lenguas, el de profecía y el martirio. Para los primeros cristianos, estos dones y experiencias eran evidencias tangibles de que estaban en el sendero correcto, a pesar de la oposición y el ridículo que les presentaba el mundo. Pero los dones no son el punto central. ¿Cuál es, entonces? El amor: El amor de Dios por los seres humanos, el amor de los seres humanos hacia Dios y el amor de los seres humanos entre sí. Los milagros, los misterios y lo que parecen actos sobrehumanos de devoción surgen del amor, y sirven a los propósitos del amor. De otro modo son solo trucos y fingimientos vacíos. Considera: En 1 Corintios 13, Pablo describe la clase de persona que da la apariencia de hacer todo bien. ¿Te encuentras alguna vez haciendo solo los ademanes? ¿Cómo podemos evitar el caer en la simulación?
II. El Dios del Antiguo Testamento versus el Dios del Nuevo: ¿Una Personalidad divina con un “desorden de personalidad dividida” o un caso de mala comprensión humana?
(Repasa con tu clase Gén. 1:26-31; 2:21-25; 3:15; e Isa. 53.)
A algunas personas les resulta difícil conciliar al Dios del Antiguo Testamento con el Dios del Nuevo Testamento. Declaran que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios de ira, que envía plagas y ángeles destructores, y que le gustaría más borrar el nombre de su pueblo de su libro de la vida que perdonarlo. Del mismo modo, opinan que el Nuevo Testamento nos presenta un retrato radicalmente diferente de Dios: un Dios de amor, que se sacrifica a sí mismo y que acepta a todos. ¿Cómo sabemos que el Dios del Antiguo Testamento es el mismo Dios de amor que vemos en Jesucristo, en el Nuevo Testamento? Tal vez, lo que necesita conciliarse no son dos partes de Dios, sino cómo lo vemos a Dios. Haríamos bien en recordar que el mismo Dios que envió ángeles destructores también envió el maná. El Dios del Antiguo Testamento no solo nos creó y nos preservó –como se observa en los textos citados arriba sino también puso el fundamento de nuestra redención. ¿Cómo siquiera podríamos saber que Jesús era el que pretendía ser a menos que el Antiguo Testamento primero nos dijera cuándo, dónde y cómo debíamos esperarlo? Considera: Jesús dijo que las Escrituras del Antiguo Testamento testifican de él (Juan 5:39). ¿Qué nos sugiere esto acerca de la unidad de los dos Testamentos para transmitir el mensaje de amor de Dios?
III. Una respuesta de amor
(Repasa con tu clase Deut. 6:5; Mat. 5:44; 22:37-40; 1 Ped. 1:22.)
La Biblia el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento nos habla de amar a Dios y amarnos unos a otros. Pero, como si decirnos eso no fuera suficiente, Dios en Jesucristo proveyó un ejemplo (Fil. 2:5-7), dio la motivación (2 Cor. 5:14, 15) y los medios (Juan 16:12-15). Todo lo que queda es permitirle que él nos cambie. Considera: Es fácil amar a las personas con quienes tenemos algo en común, o a la gente que nos hace sentir bien con nosotros mismos. Después de todo, como dijo Jesús en Mateo 5:46, aun los recolectores de impuestos que eran el ejemplo máximo de la inmoralidad en ese tiempo podían hacer lo mismo. ¿Qué diremos acerca de los que nos parecen extraños o extranjeros, o que nos frustran o se oponen a nosotros? ¿Qué ejemplos podemos obtener de Jesús, de su vida y su ministerio, acerca de cómo amó a los que no eran queribles ni dignos de ser amados?

PASO 3: ¡Practica!

Solo para los maestros: Usa la pregunta que sigue para ayudar a los miembros de tu clase a comprender que el amor es vital para la vida misma y que en Dios vemos amor en su forma perfecta.
Preguntas para reflexionar:

  1. Pablo afirma que de los dones espirituales –la fe, la esperanza y el amor el mayor es el amor (1 Cor. 13:13). ¿Por qué es el mayor? ¿Cuál es su relación con los otros dos dones? 2. Cuidar a alguien o algo porque al hacerlo de algún modo nos beneficiamos es una definición o práctica más bien cínica del amor humano. ¿De qué modo definirías el amor humano? ¿Qué relación tiene el amor humano con el amor divino? ¿Están ambos relacionados, aun cuando el amor humano es decididamente imperfecto? ¿Difieren en clase o solamente en grado? ¿Qué pueden enseñarnos las relaciones humanas acerca del amor de Dios, y viceversa? Preguntas de aplicación: 1. En Juan 13:34 y 35, Jesús afirma: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. Él deja pocas dudas de que el cumplimiento de esta orden habría de ser la característica definitiva de iglesia. ¿Es el amor realmente lo que caracteriza a la iglesia como la vemos hoy? Si no es así, ¿por qué no? ¿Cuál es nuestro lugar, como personas, en hacer que la iglesia sea más amante y menos dispuesta a criticar a otros y a enredarse con políticas triviales?
  2. Como cristianos, queremos ganar personas para el evangelio. Cultivar una actitud amante hacia otros es una manera de hacerlo. No obstante, en muchos casos, Jesús mismo la corporización máxima del amor no pudo ganar a muchos de sus oyentes. ¿Cuál fue su reacción en tales situaciones? ¿Cómo podemos aplicar su ejemplo?

 

PASO 4: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Esta semana hemos aprendido cuán importante es el amor para el mensaje y la vida del cristiano. Sugiere los siguientes escenarios a tu clase para determinar qué sería una reacción amante en tales contextos. Asegúrate de recordarles que la respuesta no siempre es “sonríe y sopórtalo”. Cuando respondan, pide a los miembros de tu clase que recuerden esta pregunta importante: ¿Cuándo el silencio es la respuesta más sabia y cuándo una respuesta firme pero amante es una oportunidad para abrir la puerta a fin de que alguien pase por ella para encontrarse con Jesús?

  • Estás teniendo una conversación con alguien sobre un tema cualquiera, y llega a ser claro que la persona está interesada en asuntos espirituales. Compartes con ella tus creencias. La persona, en forma cortés pero firme, te hace preguntas profundas para las que no tienes una respuesta preparada. ¿Cómo reaccionarías?
  • Alguien está difundiendo rumores destructivos e infundados acerca de ti en la iglesia o en el trabajo. Como resultado, pierdes una oportunidad de acceder a un cargo o un ministerio que realmente deseabas. Cuando descubres la fuente de los rumores, ¿cómo manejas esta situación?
  • Tú eres el líder de un ministerio en tu iglesia. Sospechas que uno de tus voluntarios está con una conducta claramente incorrecta o inapropiada –tal vez ilegal o inmoral–, que afecta directamente su lugar en el ministerio. Tus sospechas son correctas. ¿Cómo enfrentas a esa persona?
  • Allí está esa persona, en la misma intersección cuando vas cada día a tu trabajo. El cartel que muestra dice: “Sin hogar, hambriento, Dios lo bendiga”. Tú evitas hacer contacto visual con él mientras él pasa caminando, y esperas que él no note el símbolo del pez en tu automóvil, que te señala como una persona cristiana amante. Te pide dinero. ¿Qué le dices y qué haces?

Solo para los maestros: Puedes presentar estos párrafos como preguntas o situaciones hipotéticas, o puedes representarlas, si te parece que así harían un impacto mayor.

Sábado 28 Marzo

ES MUY ADECUADO que una guía de estudio que trata de los conceptos clave de la fe cristiana comience con el tema del amor. El apóstol Pablo destaca que, por importante que sean la fe y la esperanza, y otros elementos del cristianismo, todo comienza con el amor. Él dijo que sin amor somos “nada” (1 Cor. 13:2). Unos cinco siglos antes de que naciera Cristo, el poeta griego Sófocles declaró: “Una palabra nos libra de todo el peso y el dolor de la vida. Esa palabra es amor”. Aunque estas palabras son verdaderas, este sabio griego todavía ignoraba las profundidades del amor que sería proclamado y ejemplificado por nuestro Salvador. Dios es amor. Cualquier otra cosa que sea Dios, y cualquier cosa que haya hecho, que hace o que hará, todo es una manifestación de su amor. El amor de Dios excede por mucho lo que los seres humanos suelen llamar amor, que a veces es un mero sentimiento superficial o una pasión temporaria que a menudo está mezclada con egoísmo y codicia. Dios no solo tiene amor o muestra amor; él es amor.

 

Un Vistazo a la Semana: El amor de Dios por la humanidad se ha revelado de muchas maneras, la mayor de las cuales es la Cruz. Como seguidores de Jesús, respondemos a su amor al amar a otros así como Cristo nos amó a nosotros.

Domingo 29 de Marzo: El Amor: La Tela De La Vida

Necesitamos comer y beber a fin de mantenernos vivos. Sin líquidos para beber o comida para comer, pronto llegaremos al final. Pero, a fin de vivir en el sentido real de la palabra, también necesitamos amor. La vida sin amor es una clase subhumana de existencia. Hay una necesidad interna, en nosotros, de recibir amor. Necesitamos el amor de los padres. Necesitamos el amor de la familia y de los amigos. Necesitamos ser una parte de una comunidad amante. Pero tanto como necesitamos recibir amor, también necesitamos dar amor. No somos verdaderamente humanos si no podemos amar. Pero, que esto sea claro: el verdadero amor no comienza con nosotros. La capacidad de amar es creada en nosotros por nuestro Creador. (Ver Gén. 1:26; Juan 3:16.)

¿Cuán totalmente importante es el amor en la vida del seguidor de Cristo? Mateo 22:37- 39; 1 Corintios 13: 1_3; 1 Juan 3:14.

El amor de Dios siempre es anterior a nuestro amor. El amor es vital. El verdadero “amor no es un impulso, sino un principio divino, un poder permanente. El corazón no consagrado no puede originarlo ni producirlo. Solo se encuentra en el corazón en el que reina Jesús. ‘Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero’ (1 Juan 4:19). En el corazón renovado por la gracia divina, el amor es el principio de acción dominante” (HAp 455).
El escritor británico C. S. Lewis usa los términos “amor de regalo” y “amor de necesidad” para diferenciar entre el amor de Dios y las formas humanas del amor. Mientras que Dios quiere nuestro amor más que ninguna otra cosa, él no necesita nuestro amor del mismo modo en el que nosotros necesitamos de él y de los demás seres humanos. “Nosotros [debemos] comenzar en el principio real, con el amor como una energía divina. Este amor fundamental es amor de regalo. En Dios no hay apetito que necesite ser calmado; solo abundancia que desea dar”.–C. S. Lewis, The Four Loves, p. 121. Nuestro amor humano necesita ser transformado por el amor divino, de modo que –mientras continuamos anhelando el amor de otros seamos capaces de dar amor en una manera realmente cristiana.

Por tu propia experiencia, ¿cuál es la diferencia entre el amor humano y el amor de Dios? ¿Qué clase de amor humano ejemplifica mejor el amor de Dios? ¿De qué modo podemos manifestar mejor el amor de Dios en nuestras propias vidas?


Lunes 30 de Marzo: El Dios Del Antiguo Testamento - Un Dios De Amor

Se dice a menudo que el amor de Dios se manifiesta claramente solo en el Nuevo Testamento, mientras que “el Dios del Antiguo Testamento” es un Dios de justicia e ira. Pero, un estudio cuidadoso de toda la Biblia muestra que Dios no tiene una personalidad dividida. Aunque el amor de Dios se manifestó en la medida más plena en Cristo (como se describe en el Nuevo Testamento), el Dios de los tiempos del Antiguo Testamento es igualmente un Dios de amor supremo. Dios no cambia (Sant. 1:17). Él no evoluciona gradualmente de un Dios de ira o un Dios de justicia a un Dios de amor. El amor de Dios es eterno. Las palabras a su pueblo del Antiguo Testamento se aplican siempre: “Con amor eterno te he amado” ((Jer. 31:3).
Considera unas pocas evidencias importantes del amor de Dios en los tiempos del Antiguo Testamento como se enumeran abajo, y añade algunas otras evidencias claras de su amor que se encuentran en otras partes del Antiguo Testamento.
1.         El amor de Dios en la Creación (Génesis 1:26 - 31; 2:21-25)
 2.        La provisión de una solución al problema del pecado (Gén. 3:15; 22:8; Isa. 53).
 3.        El don del sábado (Éxo. 31:12-17).
 4.        El continuo don de profecía (Amós 3:7).
 Hay historias y declaraciones, en el Antiguo Testamento, que son, por lo menos superficialmente, difíciles de comprender. Es cierto lo que leemos acerca de derramamiento de sangre y de guerras. Pero nunca olvidemos que Dios se describe en forma consistente como el Dios del pacto, que atrae a la gente a sí mismo y no la abandona, a pesar del hecho de que ella le da la espalda una y otra vez. Debemos recordar, también, que la paciencia de Dios tiene un límite.

¿Qué respondes cuando te confrontan con preguntas acerca de la guerra y el derramamiento de sangre en el Antiguo Testamento? ¿Cómo concilias el mandato divino de eliminar naciones enteras (por ejemplo, cuando Israel tomó posesión de la tierra de Canaán) con el concepto de un Dios de amor?


Martes 31 de Marzo: El Dios Del Nuevo Testamento - Un Dios De Amor

¿Por qué vino Jesucristo al mundo? ¿Por qué tuvo que sufrir, y fue necesario que él muriera en una cruz? Y ¿por qué volverá y restaurará este mundo a su condición inmaculada original? ¿No había otro camino? Y, si no lo había, ¿por qué pasa tanto tiempo antes de que el problema del pecado sea totalmente resuelto? No tenemos posibilidades de responder estas preguntas. En su sabiduría infinita, Dios “ideó” un plan para tratar con el problema del pecado de la mejor manera posible. Siendo un Dios santo, no podía pasar por alto la rebelión contra su Ley perfecta; siendo amor, no podía quedarse atrás y permitir que sus criaturas perecieran sin hacer lo máximo para salvarlas.
“La santidad de Dios es su majestuosa pureza, que no puede tolerar el mal moral. El amor de Dios es su abrazo expansivo y tierno al pecador. La santidad de Dios es su alejamiento de lo que es impuro y profano. El amor de Dios es su disposición a identificarse con los que son impuros, con el fin de ayudarlos”.–Donald G. Bloesch, God the Almighty: Power, Wisdom, Holiness, Love, pp. 140-143.
¿Qué nos enseñan los siguientes textos sobre el mensaje que da el Nuevo Testamento acerca del amor de Dios?

  1. El don divino de su Hijo (Juan 3:16).
  2. El Hijo, que se da a sí mismo (Fil. 2:5-8).
  3. El don del Espíritu Santo (Juan 14:15-18  ; Hech. 2:1-4).
  4. La disponibilidad de los dones espirituales (Efe. 4:11-13).
  5. La certeza de la salvación (1 Juan 3:1-3).
  6. Un futuro eterno en un ambiente de amor (2 Ped. 3:13

¿De qué modo resumirías el mensaje del Nuevo Testamento acerca del amor de Dios?
 ¿De qué manera los mensajes de los tres ángeles, de Apocalipsis 14:6 al 12, se ajustan a este tema general del amor divino que presenta el Nuevo Testamento? Elena de White habla acerca del mensaje del tercer ángel como la buena nueva de la justificación por la fe, “en verdad”. ¿De qué modo todo eso se adecua al tema del amor de Dios por la humanidad?


Miércoles 01 de abril: Una Respuesta De Amor

La realidad trágica de este mundo incluye amor propio, ambición ciega, odio, competencia, corrupción y guerra. Mientras los ciudadanos de este mundo se permitan, a sabiendas o no, ser guiados por los principios del príncipe de las tinieblas, el amor no tendrá posibilidad de florecer. La Madre Teresa de Calcuta dijo en cierta ocasión: “Si juzgas a la gente, no tendrás tiempo de amarla”. Si realmente hemos sido convertidos y llegado a ser discípulos del Señor, el principio del amor reinará en nuestras vidas. Cualquiera que sea nuestra debilidad, nuestro amor a Dios y a los demás seres humanos crecerá firmemente. En un sentido muy real, la conversión es una reorientación: un cambio del amor propio al amor a Dios y el amor a los semejantes.
¿Qué principio subyacente deberíamos percibir al estudiar los mandamientos que Dios nos ha dado? ¿Ha operado este principio en forma diferente desde que Cristo vino a este mundo? Deut. 6:5, 6; Mat. 22:37- 40.

 Si realmente hemos sido cambiados por Jesucristo, su amor caracterizará nuestro trato con los demás. Aunque no nos gusten algunas personas, se nos llama a amar a todos, aun a nuestro mayor enemigo. Esto beneficiará no solo a la gente con la que nos asociamos, sino también demostrará ser una enorme bendición para nosotros mismos. Dales amor y aceptación incondicionales a aquellos con quienes te encuentres, y observa lo que sucede.
¿De qué modo debería el amor saturar lo que decimos y hacemos? Mat. 5:44; 25:31-46; 1 Ped. 1:22.
                                                     
  “Si los miembros de iglesia eliminan todo culto al yo y quieren recibir en su corazón el amor a Dios y el amor mutuo que llenaba el corazón de Cristo, nuestro Padre celestial manifestará constantemente su poder mediante ellos. Únanse los hijos de Dios con las cuerdas del amor divino. Entonces el mundo reconocerá el poder de Dios que obra milagros, y reconocerá que él es la Fortaleza y el Ayudador de su pueblo que guarda sus mandamientos”.–“Comentarios de Elena G. de White” (CBA 7:951).
¿Eres tú naturalmente amante o naturalmente egoísta y centrado en ti mismo? ¿Qué pasos prácticos puedes dar para alejarte del yo y manifestar amor a los demás?


Jueves 02 de abril: El Amor Personificado

Jesucristo es nuestro modelo máximo. Si nos preguntamos cómo debería ser nuestro amor, solo necesitamos mirar a nuestro Salvador. En él vemos el ejemplo perfecto. Humanamente hablando, Cristo tenía todas las razones para que no le gustaran muchas personas, o aun podría haberlas odiado. Los líderes espirituales tenían tanta envidia por su éxito que constantemente lo molestaban y finalmente decidieron eliminarlo. ¿Por qué él debía haber amado a esa gente? Su propia familia, a veces, tampoco lo apoyaba. Sus discípulos a menudo peleaban entre sí y estaban ausentes cuando su presencia hubiera sido muy importante. ¿Cómo podía amarlos en esos momentos cuando lo abandonaron completamente? Además de todo esto, Jesús también manifestó su amor en particular hacia aquellos que no recibirían mucha atención positiva de los líderes espirituales de sus días: las mujeres (incluyendo prostitutas), los que sufrían de lepra, la gente de Samaria, los miembros de la fuerza invasora y los recolectores de impuestos.
Considera cuidadosamente algunos ejemplos concretos en los que Jesús mostró amor abnegado, en circunstancias en las que la mayoría de la gente hubiera encontrado difícil hacerlo.

  • 1. Lucas 17:12-19
  • 2. Juan 13:1-17
  • 3 Juan 19:25-27

¿De qué modo debería impactar, en nuestro discipulado, la manifestación del amor divino del ministerio de Jesús? 2 Cor. 5:14; Fil. 2:2.
Pablo dice que el amor de Cristo nos constriñe (2 Cor. 5:14). La construcción del original griego puede traducirse como que el amor que viene de Cristo nos obliga o constriñe, o también lo hace el amor que tenemos por Cristo. Ambos significados son gramaticalmente justificados y, además, teológicamente correctos. Cuando captamos algo de la magnitud del amor de Cristo, esto creará en nosotros una respuesta amante, y esto nos dará el intenso deseo de compartir ese amor con otros.
Jesús también amó a los que eran despreciados por la mayoría de la gente y eran considerados más bien difíciles de amar. Él hizo esfuerzos especiales para mostrarles su amor. ¿De qué modo muestro mi amor hacia los desposeídos, a las personas que viven en la marginalidad de la sociedad y a los que de ninguna manera representan los valores que aprecio más?


Viernes 03 de abril

Para Estudiar y Meditar:
Lee, en El camino a Cristo, el capítulo “Amor supremo”, pp. 7-14. Lee también, en El Deseado de todas las gentes, los capítulos “El Calvario”, pp. 690-705, y “Consumado es”, pp. 706-713.

Preguntas Para Dialogar:

  1. No podemos escapar de la pregunta “por qué”: Si Dios es amor, ¿por qué hay tanto sufrimiento? No es solo la escala de sufrimiento lo que causa que la gente cuestione el amor de Dios sino también el hecho de que pareciera que tantas cosas afectan a las personas inocentes y tantas parecen totalmente sin sentido. ¿De qué modo nosotros, cristianos adventistas del séptimo día, tratamos esta realidad? ¿De qué modo nuestra comprensión del gran conflicto nos ayuda a comprender este tema tan difícil?
  2. ¿Cómo podemos amar a un padre abusivo, a un homicida serial o a una persona totalmente egoísta? ¿Cómo amó Jesús a los que eran totalmente difíciles de amar?
  3. ¿Cómo podemos amar continuamente si no hay respuesta a ese amor? ¿Cómo siguió amando Jesús a los que nunca responderían a su amor?
  4. ¿Quiénes son los despreciados, los marginados, los que son rechazados por tu propia sociedad? ¿Qué clase de ministerio tiene tu iglesia en favor de tales personas? ¿Qué sería necesario para que tú mismo y tu iglesia se involucraran en ese trabajo?
  5. En un sentido real, el verdadero amor demanda una muerte al yo, una disposición a poner a un lado el yo para el bien de otros. ¿Qué elecciones tenemos que hacer a fin de experimentar esa muerte al yo?
  6. Además de la Cruz, ¿de qué otras maneras podemos ver el amor de Dios por la humanidad?

Resumen: Dios es amor. Esta característica es básica para todo lo que Dios es y hace. Este Dios amante ya fue revelado en el Antiguo Testamento, pero su forma máxima de amor se ve en el don de su Hijo, Jesucristo, para nuestra salvación. Este amor divino encuentra una respuesta en el amor del cristiano. Si profesamos ser discípulos de nuestro Señor Jesucristo, nuestra vida estará marcada por el amor incondicional hacia nuestro Hacedor y un amor abnegado hacia los demás.

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